Muchos tucumanos se encontraron en los últimos días con una sorpresa al recibir sus facturas de energía eléctrica. Los montos llegaron por encima de lo que venían abonando y rápidamente surgió una misma pregunta entre los usuarios: ¿por qué aumentó tanto la boleta de la luz?

Desde EDET explicaron a LA GACETA que la suba que comenzó a reflejarse con mayor fuerza en las facturas emitidas desde mediados de julio responde a una serie de modificaciones que habían sido anunciadas a fines de abril y que ahora comenzaron a impactar de manera completa.

Guillermo Autino, titular del área de Comunicación y Relaciones con la Comunidad de EDET, explicó en LG Play que existen tres componentes principales que modificaron el valor final de las boletas. Según detalló, uno de los cambios corresponde a la Revisión Tarifaria Integral (RTI), que establece el valor agregado de distribución de la empresa. Esta actualización implicó un aumento del 18%, aplicado en dos tramos desde mayo.

El segundo factor está vinculado al costo de la energía, un componente de la factura que las distribuidoras recaudan para luego abonar al mercado mayorista nacional. En este caso, el incremento para los usuarios residenciales fue del 20%.

“Para el caso de los residenciales, el incremento desde fines de abril aproximadamente hasta ahora es del 38%: un 20% de energía y un 18% de revisión tarifaria integral”, explicó Autino.

En el caso de los comercios y usuarios de tarifa general, la suba fue mayor. Allí, además del 18% correspondiente a la actualización tarifaria, el costo de la energía aumentó un 26%, lo que llevó el incremento total a alrededor del 44%.

Por qué algunos usuarios recibieron aumentos mayores

Sin embargo, desde EDET aclararon que esos porcentajes no significan que todas las facturas hayan aumentado exactamente en esa proporción. Autino explicó que existen otros elementos que inciden en el monto final.

“Si bien el incremento residencial ha sido del 38%, no implica que todas las facturas hayan tenido un incremento del 38%, porque eso es solamente el incremento de tarifa. Después hay otros factores que influyen”, indicó.

Entre esos factores mencionó la reducción de subsidios energéticos y el aumento del consumo registrado durante junio y julio, principalmente por las bajas temperaturas.

“Nosotros hicimos un análisis de la factura de julio contra la factura anterior, tanto para mensuales como para bimestrales, y el 75% de las facturas, tomando el número nominal final, está por debajo del 50% de incremento”, afirmó.

De todos modos, reconoció que hubo casos particulares donde el impacto fue mayor. “Hay situaciones donde hubo un aumento de consumo, la quita de subsidios impactó y eso se refleja en la factura”.

La aclaración de Edet sobre los aumentos. IMAGEN DE ARCHIVO

¿Habrá nuevos aumentos en los próximos meses?

Ante la incertidumbre de los usuarios sobre posibles nuevas subas, Autino señaló que hay componentes que tienen una actualización prevista y otros que dependen de decisiones del Gobierno nacional. En ese sentido, explicó que el valor agregado de distribución tiene una actualización periódica vinculada a la inflación y establecida en el contrato de concesión. “La actualización tarifaria vinculada se hace en los meses de abril y noviembre”, detalló.

Pero aclaró que el costo de la energía depende de la política energética nacional y no puede ser anticipado por la distribuidora. “No podemos prever cómo Nación va a manejar la política energética ni cómo va a determinar el precio de generación de la energía”, sostuvo.

Ese componente, conocido como paso directo a tarifa, puede variar según las decisiones de la Secretaría de Energía de la Nación y luego ser trasladado a las tarifas provinciales a través del ente regulador.

“Muchas veces los precios se actualizan acompañando la inflación, pero los tiempos no son exactos. Puede pasar que un precio sancionado en abril recién empiece a percibirse varios meses después”, explicó.

Un esquema difícil de entender para los usuarios

Autino reconoció que el sistema tarifario resulta complejo para los consumidores, especialmente en un contexto económico donde cada aumento impacta directamente en los hogares.

“Entendemos los inconvenientes porque vivimos la misma realidad como comunidad. Es complejo explicar que un precio sancionado en abril o mayo uno lo empieza a percibir recién en agosto”, cerró.